sábado, 9 de agosto de 2008

Diario de un Uroemigrante en casa: Volver a volver

Vuelta a casa frisky-amigos, alegría desbordada, cuanto tiempo esperando este momento, un momento de paroxismo del amor familiar, el amor por antonomasia.

Un éxtasis que dura aproximadamente entre 12 y 13 minutos, momento en el que después del consabido recibimiento, parabienes y entrega de obsequios del viajero, llegado cual Melchor en shorts, se escucha una serie de frases que rompen de un plumazo certero la magia del momento:

"Ya estás abriendo la maleta y ordenándolo todo, que está muy colocadito tu cuarto desde que te fuiste, que maletón!, pareces la Piquer, no desordenes nada, madre mía todo lo que traes sucio, ese jersey no te va nada, pero que llevas puesto, y ese pelo?, vaya pintas, a ver cuando sientas la cabeza, que se te pasa el arroz, tu amigo pepito ya se ha casado y se ha comprado un piso, que tienes mas pájaros en la cabeza, cuando más mayor más tontorrón…”

Y es que amigos, la familia es el lugar donde las personas aprenden a cuidar y a ser cuidadas, a confiar y a que se confíe en ellas, a nutrir a otras personas y a nutrirse de ellas. El seno espiritual donde se fomentan las creencias y las costumbres, el principio y el fin, la célula de la sociedad moderna. Como decía Vito: "La familia es la familia"...La madre que me parió!