miércoles, 30 de abril de 2008

D10S

Sé que muchos esperabais con ansia una entrada sobre religion en el blog de LHF. Vuestros deseos, nuestras ordenes. Sin embargo, no os vamos a hablar del Dalai Lama esta vez, ni siquiera del Dios cristiano ni del Monstruo del Espagueti Volador, sino de un D10S que habita todavia entre nosotros en forma humana, y consagrado en estadios de fútbol por su peculiar forma de dar pataditas a un balón.

Y es que, como decía Andres Calamaro, otro grande, "Maradona no es una persona cualquiera"... Y tanto que no lo es! Trasciende lo personal para convertirse en un mito.

Tengamos en cuenta que este señor compenso (y supero) la pérdida de una guerra ante la Pérfida Albión con dos goles magistrales en un mundial de fútbol, uno de ellos con una clara mano (la mano de D10S) y el otro simplemente el mejor gol de la historia del fútbol. Sólo por eso ya merece ser semiD10S, pero es que si además investigamos en su turbulento pasado, donde "por proteger a cuantos se marginan, un día se vio, metido en la heroina" como el Jesucristo García de esa banda de Plasencia, donde se le relaciona con la Camorra napolitana, donde timó al sevillismo en pleno cuando le ficharon en el año 1993 o donde se le veía en su ultima etapa del Boca jugando con mas años que un nudo y mas gordo que una pelota, el personaje que conformamos es jrandísimo.

Por todo esto es encomiable la labor que esta haciendo la Iglesia Maradoniana, de culto oficial en varios países (entre ellos Argentina, donde comenzo como no podía ser de otra manera), y con mas de 100 mil fieles en todo el mundo, que se inventó habilmente el tetragramatón D10S, combinando el 10 sempiterno de su camiseta con su nombre común.

Propongo que una de las oraciones de esta Iglesia se use (si los lectores lo estiman oportuno) como mantra que propicie la reflexion y la paz interior.

Creo en Diego.

Futbolista todopoderoso,

Creador de magia y de pasión.

Creo en Pelusa, nuestro D10s, nuestro Señor.

Que fue concebido por obra y gracia de Tota y Don Diego.

Nació en Villa Fiorito,

Padeció bajo el poder de Havelange,

Fue crucificado, muerto y mal tratado.

Suspendido de las canchas.

Le cortaron las piernas.

Pero él volvió y resucitó su hechizo.

Estará dentro de nuestros corazones,

por siempre y en la eternidad.

Creo en el espíritu futbolero,

La santa Iglesia Maradoniana,

El gol a los ingleses,

La zurda mágica,

La eterna gambeta endiablada,

Y en un Diego eterno.

Diego



Como última anecdota de D10S, comentar que tras un partido que hizo memorable (como casi todos los suyos, menos su etapa sevillista) cuando jugaba en el Napoli, al día siguiente apareció en el muro del cementerio napolitano la siguiente inscripcion: "Non sapete quello che vi perdete", que, como diria César Vidal, se puede traducir como "No sabeis lo que os estais perdiendo"

2 comentarios:

Fernando dijo...

Mire usted, don Kike, es usted un cabeza de termo y se le ha escapado la tortuga.
Respete los mandamientos 6 y 7 de la Iglesia Maradoniana y no sea tan anti-sevillista. En la bombonera de Nervión pudimos disfrutar de esa sacra zurda domingo a domingo. Por si te queda alguna duda, voilà:
http://es.youtube.com/watch?v=mu5CgJ2sayk
No me vengas con blasfemias, que tienes to la esparda arañá por las uñas del perro Hugo.

Anónimo dijo...

Tan vacíos andamos que aceptamos Maradona como Dios? Jejeje.

Alguien dijo que la mayoría de los problemas de la humanidad se resolverían si cada persona fuese capaz de estar sola en una habitación, sin hacer nada, y sentirse bien por dentro.

Se me ocurre que antes de eso habría que proveer de habitaciones a quienes no disponen de ellas, y ya de paso darles comida o la opción de conseguirla.

Saludos.
-El Shugaa-