miércoles, 4 de febrero de 2009

Subvencionenme

Yo no se ustedes, pero yo...

He nacido atrapado en un cuerpo que no me pertenece. Mi cuerpo no es lo que completa a mi alma, como en la mayoría de las personas, sino una cárcel que llevo a todos lados. Aunque de manera consciente me di cuenta relativamente tarde en mi vida, de manera inconsciente lo he sabido siempre. Había cosas que los demás hacían, que los demás decían, a las que no podía encontrarles sentido.

Estaba como un alumno más, en clase, preparándome para un futuro mejor, cultivándome para poder acceder al dorado sueño de un trabajo con el que poder ganarme el pan con el sudor de mi frente. Pero no era un alumno más. Llegaba todos los días a la oficina, puntual, por la mañana, recien duchado, dispuesto a cambiar unas horas de mi trabajo por un poco de satisfacción personal y una transferencia bancaria a final de mes. Pero no era un trabajador más.

Hasta que al final me di cuenta: por un error de la Naturaleza, o de Dios, yo era un rico nacido en el cuerpo de un pobre. Mi madre (las madres tienen un sexto sentido para estas cosas) creo que lo habia sospechado desde siempre, pero prudentemente callaba. Un día ya no pude aguantar más, debia desarrollar mi verdadero yo, liberarme de la prisión de este cuerpo carcelero. Acudí entonces a lo único que me podía salvar de mi desesperación: el Estado del Bienestar. La Junta de Andalucía, subvenciona a los hombres nacidos en cuerpos de mujeres, o al revés, para que mente, cuerpo y alma se alineen siendo Uno (y Trino). Si la Junta de Andalucía cubría esta operación de cambio de sexo, se podían ocupar de mi caso también?

Corrí en busca de consuelo a hablar con subalternos de Manuel Chaves, a explorar mis opciones. Un mundo de posibilidades inimaginables se me abrió tras la primera entrevista. Existia un organismo dedicado exclusivamente a justo lo que yo solo soñaba hasta entonces: el SAE (o Servicio Andaluz de Empleo). Irónicamente, este servicio no se ocupaba del empleo, como podía hacernos pensar su título, sino más bien de todo lo contrario.

Y fui otro más, otro más de los que son subvencionados para poder alcanzar la paz interior, subvencionados por el Estado para que ese cuerpo de pobre en el que estuve atrapado se supere y alcance al alma de rico original que poseo.

Sin embargo descubrí un dato que me asusta: solo en Andalucía, desde ayer, hay ya 744.955 personas que han acudido al Estado en busca de ayuda para mi mismo problema. Habrá aquí alguno que esté fingiendo? Habrá alguno que esté estafando? Habrá algun pobre con cuerpo de pobre que solo quiere probar que sería el ser rico? Lo harán por moda?

Y sobre todo, cuanto tiempo más podra aguantar este Estado del Bienestar si todos nos apuntamos al carro?


7 comentarios:

www.elretablo.blogspot.com dijo...

Kike: grandioso.

Pedja dijo...

El Estado del bienestar podría con todos si realmente se ahorraran muchos otros gastos absurdos que hay, muy bien escrito Kike, enhorabuena, un abrazo

Anónimo dijo...

Que paren el carromato que yo me apeo

Porerror dijo...

Illo, Kike, tu obra maestra. Me quito el sombrero porque como relato este post es excelente. Exijo leer más cosas tuyas YA!!! Dedícate a escribir: no te haras rico pero... y lo que nos reiremos los demás?

En cuanto al contenido, eres perverso. No estoy de acuerdo en tu valoración de los parados, hay mucha gente sufriendo. Hay muchísimos caraduras,de acuerdo, pero no son mayoría.

Saludos.

Comer, hablar, amar dijo...

ehteeeee, una cosilla de la maqueta. ¿No es perpetrado?

Kike dijo...

asi queda mas frisky, "Comer, hablar, amar"...

Comer, hablar, amar dijo...

Frisky, ¡frisquísimo!

Ramón